¿La resistencia física o la resistencia mental?

¿La resistencia física o la resistencia mental?
Ya hemos mencionado el concepto Yi (intención), que es un ejercicio esencial en la práctica del Tai chi chuan. Para el mantenimiento físico podemos hacer trabajo de cargas para mantener el tono muscular, sin duda es interesante, aunque en el Tai chi chuan se emplea un método de carga y resistencia mental, en lugar de utilizar pesas o peso material, se utiliza la intención para crear peso y la resistencia.
Vamos a profundizar:
En las clases de Tai chi chuan, siempre mencionamos esto: Que se hagan los gestos, “como si estuviéramos metidos en el agua, encontrando resistencia por todas partes, sea cual sea la dirección de nuestros movimientos”.
Cuando practicamos el Tai chi chuan, la resistencia del agua imaginaria crea una presencia bien concreta, y produce una sensación corporal diferente y una activación muscular sutil. Es nuestra mente o intención (Yi), la que crea esta situación mentalmente, se siente efectivamente una resistencia en todos nuestros gestos, de esta forma nuestros movimientos ya no resultarán vacíos, creo que, para tod@s aquell@s que no practican el Tai chi chuan con un concepto marcial, es la mejor manera de hacerlo efectivo en su práctica…. De esta forma, en la realización de las secuencias técnicas, activamos en profundidad cada parte del cuerpo, desarrollando un dinamismo físico que genera actividad muscular a cualquier edad, y si, digo a cualquier edad porque sin excepción, a partir de los 45 años y de ahí en adelante, comenzamos a retroceder en cuento a tono muscular (sarcopenia), y el trabajo de cargas muchas veces se hace dificultoso. El entrenamiento con cargas es una actividad que requiere tiempo, fuerza y energía, para que sea realmente exitoso.
Con la intención se crea una conexión entre mente / músculo durante la ejecución del Tai chi chuan, se trata de una unión neuromuscular. En este tipo de trabajo, el cerebro libera neurotransmisores químicos que permiten comunicarse con los músculos, y mediante la sinapsis se logra la actividad muscular.
La resistencia imaginaria, crea tensiones efectivas en los músculos que se activan contrayéndose según las situaciones imaginadas. Cuanto más grande es la resistencia o el peso imaginario, mayor será la activación de los músculos en respuesta a esa situación imaginada. Así, los músculos se reforzarán por una especie de auto-carga o auto-resistencia. Estas cargas o resistencias no son materiales, son producto de nuestro pensamiento intencional y cuyas posibilidades son incontables. Además, se puede modificar la cantidad de resistencia según tus necesidades. Y sin duda podemos complementarlo por ejemplo,con ejercicios de levantar pesas ligeras, trabajo con máquinas de resistencia, o utilizando bandas elásticas, ¡sin duda es estupendo!.
Aunque para nosotr@s, la práctica del Tai chi chuan implica un método específico, que permite obtener un resultado corporal bien concreto, y a su vez un apoyo para nuestra salud, ayudándonos a mantener cierta eficacia corporal a lo largo de toda nuestra vida.

Pero para construir una práctica, hace falta el método. Según la disciplina, tendrá sus especificidades, porque las formas de expresión técnicas son variables, pero sus fundamentos se basarán en el mismo principio.
Y la práctica, sobre todo,  no se limita a la expresión corporal, a la corografía, si no al valor de lo implícito del Tai chi chuan.

          

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